
La decimocuarta edición de Lollapalooza Chile volverá a transformar el Parque O’Higgins los días 13, 14 y 15 de marzo de 2026. Más allá de ser el evento musical más importante del país, este festival se consolida año tras año como un punto de encuentro multicultural, donde la diversidad de sonidos refleja la realidad de un Chile cada vez más global e integrado.
El lenguaje universal de la música
En un contexto donde la migración enriquece nuestra identidad social, Lollapalooza actúa como un catalizador de convivencia. La música, como lenguaje universal, permite que personas de distintas nacionalidades se unan bajo una misma vibración. Este 2026, el cartel es una prueba de esa apertura:
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Sabrina Carpenter y Chappell Roan: Representan la nueva ola del pop global que no conoce límites geográficos, conectando a través de plataformas digitales con audiencias de todo el mundo antes de aterrizar por primera vez en Santiago.
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Tyler, The Creator y Doechii: Traen la vanguardia del hip-hop y R&B estadounidense, géneros que históricamente han nacido de la resiliencia y la identidad cultural, resonando profundamente con la experiencia de quienes buscan nuevos horizontes.
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Danny Ocean: El artista venezolano, convertido en un ícono de la música urbana internacional, es quizás uno de los puentes más claros de integración para la comunidad migrante en Chile, demostrando que el talento traspasa cualquier aduana.
Rock, identidad y pertenencia
El regreso de Deftones y la energía de Turnstile nos recuerdan que la intensidad del rock une a generaciones y nacionalidades por igual. Asimismo, la presencia de los locales Los Bunkers reafirma que la identidad nacional chilena sigue siendo el anfitrión de una fiesta que hoy recibe a nuevos habitantes de todas las latitudes.
Una filosofía de encuentro familiar
Lollapalooza no es solo música; es una filosofía de vida. El espacio Kidzapalooza (con 31 Minutos y Tikitiklip) es fundamental para la integración de las nuevas generaciones. Es aquí donde los hijos de familias migrantes y chilenas comparten juegos y aprendizaje, construyendo desde la infancia un tejido social basado en el respeto y la creatividad compartida.
Compromiso con el entorno
Desde su fundación por Perry Farrell, el festival ha sido pionero en combinar arte y activismo. En un Chile que avanza hacia la inclusión, los valores de sostenibilidad y conciencia social del festival son el terreno fértil para que todos, sin importar el origen, se sientan parte de una comunidad que cuida su entorno y celebra su diversidad.
Lollapalooza Chile 2026 no es solo una cita con tus artistas favoritos; es la oportunidad de vivir tres días en una ciudad miniatura donde la única nacionalidad que importa es la pasión por la cultura.