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La decisión de emigrar de Venezuela registra en 2026 un giro radical. Tras más de una década en la que la salida del país marcó la agenda familiar, económica y social, recientes mediciones muestran un desplome en la intención de migrar. Si años atrás distintos sondeos ubicaban entre 54% y casi 60% a los venezolanos que contemplaban irse, hoy esa cifra habría caído hasta apenas 4%, de acuerdo con un estudio de la consultora Entorno. Se trataría del nivel más bajo de los últimos 12 años.
El contraste refleja un cambio profundo en el estado de ánimo nacional. Durante los años más duros de la crisis, emigrar fue para millones una salida frente al colapso económico, la inseguridad y el deterioro de los servicios públicos. Hoy, aunque Venezuela sigue lejos de condiciones ideales, comienza a instalarse la percepción de una recuperación progresiva en la calidad de vida y de mayores oportunidades dentro del país.
Esa nueva expectativa también se expresa en otro dato relevante: 54% de los consultados afirma que definitivamente no se marcharía de Venezuela. Es una señal de arraigo que contrasta con la desesperanza dominante en años recientes, cuando buena parte de la población veía el futuro fuera de las fronteras nacionales.
Sin embargo, la caída de la intención de salir no debe confundirse con un retorno masivo de la diáspora. Para millones de venezolanos en el exterior, las condiciones para regresar aún no son suficientemente claras. Persisten dudas sobre estabilidad política, empleo formal, seguridad jurídica y capacidad de ahorro. Además, problemas estructurales como fallas eléctricas, deficiencias en agua potable, gas doméstico y sistema de salud siguen presentes y fueron, precisamente, factores determinantes en su partida.
Lo que sí parece haber cambiado es la percepción del regreso. Si antes lucía como una posibilidad remota o inexistente, hoy comienza a entrar nuevamente en el horizonte de muchos migrantes. No se trata todavía de una ola de retorno, sino del inicio de una nueva etapa: Venezuela deja de ser vista únicamente como un país de salida y empieza, lentamente, a ser considerada también como una opción de futuro.
La decisión de emigrar de Venezuela registra en 2026 un giro radical. Tras más de una década en la que la salida del país marcó la agenda familiar, económica y social, recientes mediciones muestran un desplome en la intención de migrar. Si años atrás distintos sondeos ubicaban entre 54% y casi 60% a los venezolanos que contemplaban irse, hoy esa cifra habría caído hasta apenas 4%, de acuerdo con un estudio de la consultora Entorno. Se trataría del nivel más bajo de los últimos 12 años.
El contraste refleja un cambio profundo en el estado de ánimo nacional. Durante los años más duros de la crisis, emigrar fue para millones una salida frente al colapso económico, la inseguridad y el deterioro de los servicios públicos. Hoy, aunque Venezuela sigue lejos de condiciones ideales, comienza a instalarse la percepción de una recuperación progresiva en la calidad de vida y de mayores oportunidades dentro del país.
Esa nueva expectativa también se expresa en otro dato relevante: 54% de los consultados afirma que definitivamente no se marcharía de Venezuela. Es una señal de arraigo que contrasta con la desesperanza dominante en años recientes, cuando buena parte de la población veía el futuro fuera de las fronteras nacionales.
Sin embargo, la caída de la intención de salir no debe confundirse con un retorno masivo de la diáspora. Para millones de venezolanos en el exterior, las condiciones para regresar aún no son suficientemente claras. Persisten dudas sobre estabilidad política, empleo formal, seguridad jurídica y capacidad de ahorro. Además, problemas estructurales como fallas eléctricas, deficiencias en agua potable, gas doméstico y sistema de salud siguen presentes y fueron, precisamente, factores determinantes en su partida.
Lo que sí parece haber cambiado es la percepción del regreso. Si antes lucía como una posibilidad remota o inexistente, hoy comienza a entrar nuevamente en el horizonte de muchos migrantes. No se trata todavía de una ola de retorno, sino del inicio de una nueva etapa: Venezuela deja de ser vista únicamente como un país de salida y empieza, lentamente, a ser considerada también como una opción de futuro.
Un emotivo momento ocurrido en una escuela de Brasil se volvió viral en redes sociales luego de que una niña venezolana rompiera en llanto mientras realizaba una exposición sobre su país frente a sus compañeros.
En el video, compartido inicialmente por su madre, se observa a la menor vestida con los colores de Venezuela mientras sonaba música llanera. Al recordar su tierra natal y expresar lo feliz que era allí, no pudo contener las lágrimas.
La escena generó miles de reacciones, especialmente entre migrantes venezolanos que aseguraron sentirse identificados con el sentimiento de nostalgia y apego mostrado por la pequeña.
Uno de los momentos más destacados fue la reacción de la maestra, quien al notar el llanto decidió acompañarla, brindarle apoyo emocional y permitirle continuar su presentación. Usuarios calificaron el gesto como una muestra de empatía dentro del entorno escolar.
El impacto emocional de migrar en la infancia
Especialistas señalan que los procesos migratorios pueden dejar huellas profundas en niños y adolescentes.
“La infancia vive el desarraigo de manera distinta. Muchas veces los niños expresan lo que sienten mediante emociones intensas en momentos simbólicos”, explica la psicóloga infantil Mariana Torres.
Por su parte, el sociólogo Luis Hernández, experto en movilidad humana, sostiene que el vínculo con el país de origen puede mantenerse incluso a temprana edad. “La identidad también se construye desde la memoria familiar, la música, las costumbres y los relatos del hogar”, afirma.
Una realidad regional
Millones de venezolanos han emigrado en los últimos años, y una parte importante corresponde a menores de edad que han debido adaptarse a nuevas culturas y entornos.
En redes sociales, muchos usuarios coincidieron en que el video representa una experiencia compartida por miles de familias: la nostalgia por lo dejado atrás y el deseo profundo de volver algún día.
Más allá de su viralización, la escena reabre el debate sobre la importancia de atender la salud emocional de los niños migrantes y fortalecer el acompañamiento en escuelas y comunidades.
Un emotivo momento ocurrido en una escuela de Brasil se volvió viral en redes sociales luego de que una niña venezolana rompiera en llanto mientras realizaba una exposición sobre su país frente a sus compañeros.
En el video, compartido inicialmente por su madre, se observa a la menor vestida con los colores de Venezuela mientras sonaba música llanera. Al recordar su tierra natal y expresar lo feliz que era allí, no pudo contener las lágrimas.
La escena generó miles de reacciones, especialmente entre migrantes venezolanos que aseguraron sentirse identificados con el sentimiento de nostalgia y apego mostrado por la pequeña.
Uno de los momentos más destacados fue la reacción de la maestra, quien al notar el llanto decidió acompañarla, brindarle apoyo emocional y permitirle continuar su presentación. Usuarios calificaron el gesto como una muestra de empatía dentro del entorno escolar.
El impacto emocional de migrar en la infancia
Especialistas señalan que los procesos migratorios pueden dejar huellas profundas en niños y adolescentes.
“La infancia vive el desarraigo de manera distinta. Muchas veces los niños expresan lo que sienten mediante emociones intensas en momentos simbólicos”, explica la psicóloga infantil Mariana Torres.
Por su parte, el sociólogo Luis Hernández, experto en movilidad humana, sostiene que el vínculo con el país de origen puede mantenerse incluso a temprana edad. “La identidad también se construye desde la memoria familiar, la música, las costumbres y los relatos del hogar”, afirma.
Una realidad regional
Millones de venezolanos han emigrado en los últimos años, y una parte importante corresponde a menores de edad que han debido adaptarse a nuevas culturas y entornos.
En redes sociales, muchos usuarios coincidieron en que el video representa una experiencia compartida por miles de familias: la nostalgia por lo dejado atrás y el deseo profundo de volver algún día.
Más allá de su viralización, la escena reabre el debate sobre la importancia de atender la salud emocional de los niños migrantes y fortalecer el acompañamiento en escuelas y comunidades.
El debate sobre crecimiento económico suele concentrarse en inversión, productividad o regulación. Con menor frecuencia se aborda un factor igual de determinante: la disponibilidad de trabajo. Para un país que busca retomar dinamismo, la composición y tamaño de su fuerza laboral no es un asunto secundario.
Chile enfrenta una transición demográfica evidente. La población envejece, la natalidad cae y la proporción de personas en edad de trabajar disminuye gradualmente. En ese contexto, la migración ha contribuido a expandir la oferta laboral y a cubrir vacantes en sectores donde existe demanda persistente. Comercio, construcción, logística, agricultura y servicios personales muestran con claridad esa realidad.
No se trata de una discusión identitaria, sino económica. Sin aporte migrante, varios rubros operarían con mayores restricciones, mayores costos y menor capacidad de crecimiento. La evidencia internacional muestra, además, que una inserción laboral adecuada de la población migrante mejora productividad, consumo y recaudación tributaria.
Pese a ello, una fracción relevante de esos trabajadores permanece en condiciones de alta vulnerabilidad por su situación migratoria. La irregularidad no solo limita derechos básicos; también empuja a la informalidad, deteriora salarios y distorsiona la competencia entre empresas. Cuando una economía normaliza bolsas de trabajo precario, el costo lo termina pagando el conjunto del mercado laboral.
La respuesta no pasa por ignorar la ley ni por relativizar el control fronterizo. Pasa por combinar orden migratorio con mecanismos eficaces de regularización e inserción formal para quienes ya están contribuyendo al país.
En el Día del Trabajador conviene mirar este tema sin consignas. Si Chile quiere volver a crecer en la próxima década, necesitará capital, certezas y productividad, pero también trabajadores. Y una parte relevante de ellos ya está aquí.
Nuestro reconocimiento a todos los trabajadores migrantes que hacen de este un mejor país 🇨🇱
El debate sobre crecimiento económico suele concentrarse en inversión, productividad o regulación. Con menor frecuencia se aborda un factor igual de determinante: la disponibilidad de trabajo. Para un país que busca retomar dinamismo, la composición y tamaño de su fuerza laboral no es un asunto secundario.
Chile enfrenta una transición demográfica evidente. La población envejece, la natalidad cae y la proporción de personas en edad de trabajar disminuye gradualmente. En ese contexto, la migración ha contribuido a expandir la oferta laboral y a cubrir vacantes en sectores donde existe demanda persistente. Comercio, construcción, logística, agricultura y servicios personales muestran con claridad esa realidad.
No se trata de una discusión identitaria, sino económica. Sin aporte migrante, varios rubros operarían con mayores restricciones, mayores costos y menor capacidad de crecimiento. La evidencia internacional muestra, además, que una inserción laboral adecuada de la población migrante mejora productividad, consumo y recaudación tributaria.
Pese a ello, una fracción relevante de esos trabajadores permanece en condiciones de alta vulnerabilidad por su situación migratoria. La irregularidad no solo limita derechos básicos; también empuja a la informalidad, deteriora salarios y distorsiona la competencia entre empresas. Cuando una economía normaliza bolsas de trabajo precario, el costo lo termina pagando el conjunto del mercado laboral.
La respuesta no pasa por ignorar la ley ni por relativizar el control fronterizo. Pasa por combinar orden migratorio con mecanismos eficaces de regularización e inserción formal para quienes ya están contribuyendo al país.
En el Día del Trabajador conviene mirar este tema sin consignas. Si Chile quiere volver a crecer en la próxima década, necesitará capital, certezas y productividad, pero también trabajadores. Y una parte relevante de ellos ya está aquí.
Nuestro reconocimiento a todos los trabajadores migrantes que hacen de este un mejor país 🇨🇱
Con el inicio de la nueva administración y su promesa de endurecer la política migratoria, crece la preocupación entre trabajadores extranjeros luego de que diversas empresas comenzaran a desvincular a personas en situación migratoria irregular. Se trata de una práctica cada vez más frecuente que abre interrogantes legales.
Frente a este escenario, el experto en migración Adrián Hernández @ambientejuridicove advirtió que en Chile la situación migratoria irregular no constituye, por sí sola, una causal válida de despido. La normativa vigente protege los derechos laborales de toda persona que presta servicios subordinados, sin distinción por nacionalidad o estatus migratorio.
Según explicó Hernández, el Código del Trabajo no contempla entre sus causales de término de contrato la irregularidad migratoria del trabajador. Por ello, cualquier desvinculación debe fundarse estrictamente en las causales legales. En consecuencia, despedir a una persona únicamente por no contar con documentación regularizada podría ser calificado como injustificado por los tribunales.
Asimismo, recalcó que la existencia de una relación laboral no depende exclusivamente de un contrato escrito. Basta, en términos generales, con la prestación de servicios y el pago de remuneraciones para que nazcan obligaciones para el empleador. Esto incluye escriturar el contrato, pagar cotizaciones previsionales y respetar los derechos establecidos en la ley.
Si el empleador decide poner término al vínculo sin causa legal suficiente, el trabajador, sea chileno o migrante, puede exigir indemnización por años de servicio, aviso previo, feriados pendientes, remuneraciones adeudadas y recargos judiciales. Además, si existen cotizaciones impagas, podría aplicarse la nulidad del despido o Ley Bustos.
Respecto de despidos colectivos que afecten a personas migrantes, Hernández señaló que también mantienen derecho a reclamar prestaciones pendientes. Sin embargo, advirtió que en casos de informalidad laboral la principal dificultad suele ser acreditar la existencia de la relación laboral ante tribunales.
Finalmente, recomendó acudir de inmediato a la Inspección del Trabajo ante cualquier despido injustificado.
Con el inicio de la nueva administración y su promesa de endurecer la política migratoria, crece la preocupación entre trabajadores extranjeros luego de que diversas empresas comenzaran a desvincular a personas en situación migratoria irregular. Se trata de una práctica cada vez más frecuente que abre interrogantes legales.
Frente a este escenario, el experto en migración Adrián Hernández @ambientejuridicove advirtió que en Chile la situación migratoria irregular no constituye, por sí sola, una causal válida de despido. La normativa vigente protege los derechos laborales de toda persona que presta servicios subordinados, sin distinción por nacionalidad o estatus migratorio.
Según explicó Hernández, el Código del Trabajo no contempla entre sus causales de término de contrato la irregularidad migratoria del trabajador. Por ello, cualquier desvinculación debe fundarse estrictamente en las causales legales. En consecuencia, despedir a una persona únicamente por no contar con documentación regularizada podría ser calificado como injustificado por los tribunales.
Asimismo, recalcó que la existencia de una relación laboral no depende exclusivamente de un contrato escrito. Basta, en términos generales, con la prestación de servicios y el pago de remuneraciones para que nazcan obligaciones para el empleador. Esto incluye escriturar el contrato, pagar cotizaciones previsionales y respetar los derechos establecidos en la ley.
Si el empleador decide poner término al vínculo sin causa legal suficiente, el trabajador, sea chileno o migrante, puede exigir indemnización por años de servicio, aviso previo, feriados pendientes, remuneraciones adeudadas y recargos judiciales. Además, si existen cotizaciones impagas, podría aplicarse la nulidad del despido o Ley Bustos.
Respecto de despidos colectivos que afecten a personas migrantes, Hernández señaló que también mantienen derecho a reclamar prestaciones pendientes. Sin embargo, advirtió que en casos de informalidad laboral la principal dificultad suele ser acreditar la existencia de la relación laboral ante tribunales.
Finalmente, recomendó acudir de inmediato a la Inspección del Trabajo ante cualquier despido injustificado.
"Venezuela los necesita”, así lo expresó la vocera principal del régimen chavista, Delcy Rodríguez, a los venezolanos que hoy se encuentran en otros países.
Durante el encuentro por una Venezuela en paz y libre de sanciones, realizado en el estado Carabobo, como parte de la Gran Peregrinación, Rodríguez destacó que las venezolanas y venezolanos que realizan trabajos fuera de la patria tendrán los brazos abiertos para reconstruir la nación.
“Yo hoy les pido que regresen, me sumo. Venezuela los necesita, a nuestros jóvenes talentos. Venezuela los necesita, a los trabajadores, a las trabajadoras. Venezuela los necesita”, exclamó.
Rodríguez finalizó su mensaje expresando: “Yo les pido que regresen. Que regresen a abrazar a su amigo, a la hermana, al abuelo, al tío. Que regresen a su patria, que Venezuela los necesita para la construcción futura. Yo se los pido”.
¿Que opinas de este llamado?
"Venezuela los necesita”, así lo expresó la vocera principal del régimen chavista, Delcy Rodríguez, a los venezolanos que hoy se encuentran en otros países.
Durante el encuentro por una Venezuela en paz y libre de sanciones, realizado en el estado Carabobo, como parte de la Gran Peregrinación, Rodríguez destacó que las venezolanas y venezolanos que realizan trabajos fuera de la patria tendrán los brazos abiertos para reconstruir la nación.
“Yo hoy les pido que regresen, me sumo. Venezuela los necesita, a nuestros jóvenes talentos. Venezuela los necesita, a los trabajadores, a las trabajadoras. Venezuela los necesita”, exclamó.
Rodríguez finalizó su mensaje expresando: “Yo les pido que regresen. Que regresen a abrazar a su amigo, a la hermana, al abuelo, al tío. Que regresen a su patria, que Venezuela los necesita para la construcción futura. Yo se los pido”.
¿Que opinas de este llamado?
La madre de María Flores llegó sola a Chile desde Medellín. Tras su arribo, se trasladó a las dependencias de la ex Posta Central para realizar el reconocimiento del cuerpo y se reunió con la cónsul general de Colombia en Santiago, María Pardo Jiménez, para gestionar una repatriación que hoy se ve estancada por falta de recursos.
Junto con referirse a la urgencia de apoyo económico para repatriar el cuerpo a Colombia, Yesenia abordó los confusos ofrecimientos que ha recibido por parte de servicios funerarios. “Hay varias funerarias que se han ofrecido; al principio me dicen que se van a encargar de todo, que todo va a ser gratis. Un día después me dicen: ‘No, le vamos a cobrar tanto’. Unos me cobran $3.500.000, otros me cobran $7.000.000. Me quedo, la verdad, asombrada porque pensé, incluso vi la noticia donde el presidente hablaba que se iba a encargar de todo”, aseguró.
Asimismo, la mujer señaló que actualmente solo cuenta con el apoyo del círculo de amigos de su hija, quienes han intentado orientarla en el proceso, dado que ella no se encuentra en condiciones emocionales óptimas tras la pérdida de la joven.
La madre de María Flores llegó sola a Chile desde Medellín. Tras su arribo, se trasladó a las dependencias de la ex Posta Central para realizar el reconocimiento del cuerpo y se reunió con la cónsul general de Colombia en Santiago, María Pardo Jiménez, para gestionar una repatriación que hoy se ve estancada por falta de recursos.
Nota de Biobío.
La madre de María Flores llegó sola a Chile desde Medellín. Tras su arribo, se trasladó a las dependencias de la ex Posta Central para realizar el reconocimiento del cuerpo y se reunió con la cónsul general de Colombia en Santiago, María Pardo Jiménez, para gestionar una repatriación que hoy se ve estancada por falta de recursos.
Junto con referirse a la urgencia de apoyo económico para repatriar el cuerpo a Colombia, Yesenia abordó los confusos ofrecimientos que ha recibido por parte de servicios funerarios. “Hay varias funerarias que se han ofrecido; al principio me dicen que se van a encargar de todo, que todo va a ser gratis. Un día después me dicen: ‘No, le vamos a cobrar tanto’. Unos me cobran $3.500.000, otros me cobran $7.000.000. Me quedo, la verdad, asombrada porque pensé, incluso vi la noticia donde el presidente hablaba que se iba a encargar de todo”, aseguró.
Asimismo, la mujer señaló que actualmente solo cuenta con el apoyo del círculo de amigos de su hija, quienes han intentado orientarla en el proceso, dado que ella no se encuentra en condiciones emocionales óptimas tras la pérdida de la joven.
La madre de María Flores llegó sola a Chile desde Medellín. Tras su arribo, se trasladó a las dependencias de la ex Posta Central para realizar el reconocimiento del cuerpo y se reunió con la cónsul general de Colombia en Santiago, María Pardo Jiménez, para gestionar una repatriación que hoy se ve estancada por falta de recursos.
Nota de Biobío.
Oliver Matos Reyes, un adolescente de 12 años originario de Barquisimeto, ha captado la atención del sistema educativo en Alabama, Estados Unidos, tras registrar 146 puntos en pruebas oficiales de coeficiente intelectual, una cifra que lo sitúa en el percentil 99.9 de la población mundial.
El joven, quien actualmente cursa el séptimo grado en Mobile Christian School, manifestó un desarrollo cognitivo temprano al leer de forma bilingüe desde los dos años, lo que con el tiempo derivó en un interés profundo por disciplinas complejas como la historia, la economía y la geopolítica.
Según reseñaron medios como Fox 10 News y Univisión, su desempeño académico no se limita a las aulas convencionales, sino que se extiende al liderazgo de proyectos de pensamiento crítico y la gestión de espacios educativos dentro de su propia comunidad escolar.
Sus padres, Ann Reyes y su esposo, ambos médicos cirujanos que emigraron de Venezuela y actualmente administran un restaurante de comida típica, relatan que la curiosidad de Oliver ha sido una constante difícil de saciar, superando con frecuencia las expectativas de su entorno familiar y docente.
Esta madurez se refleja en el enfoque que el estudiante otorga a sus análisis diarios, donde prioriza la comprensión de los sistemas globales actuales por encima de los intereses tradicionales de su grupo de edad. Al ser consultado sobre sus motivaciones, Matos explicó con claridad su visión del aprendizaje: «Me gusta mucho la economía y la geopolítica; me interesa mucho saber cómo funciona el mundo actualmente y aprender sobre los acontecimientos importantes que están ocurriendo ahora mismo».
Con el objetivo de ingresar a la Universidad de Harvard para cursar las carreras de leyes y economía, el joven larense proyecta su formación académica como una preparación necesaria para contribuir en el futuro al desarrollo de su país natal. Su trayectoria se suma a la de otros menores venezolanos que han destacado recientemente en competencias internacionales de geometría y ciencias, evidenciando una tendencia de rendimiento académico sobresaliente en el extranjero.
Video cortesía de Univision.
Oliver Matos Reyes, un adolescente de 12 años originario de Barquisimeto, ha captado la atención del sistema educativo en Alabama, Estados Unidos, tras registrar 146 puntos en pruebas oficiales de coeficiente intelectual, una cifra que lo sitúa en el percentil 99.9 de la población mundial.
El joven, quien actualmente cursa el séptimo grado en Mobile Christian School, manifestó un desarrollo cognitivo temprano al leer de forma bilingüe desde los dos años, lo que con el tiempo derivó en un interés profundo por disciplinas complejas como la historia, la economía y la geopolítica.
Según reseñaron medios como Fox 10 News y Univisión, su desempeño académico no se limita a las aulas convencionales, sino que se extiende al liderazgo de proyectos de pensamiento crítico y la gestión de espacios educativos dentro de su propia comunidad escolar.
Sus padres, Ann Reyes y su esposo, ambos médicos cirujanos que emigraron de Venezuela y actualmente administran un restaurante de comida típica, relatan que la curiosidad de Oliver ha sido una constante difícil de saciar, superando con frecuencia las expectativas de su entorno familiar y docente.
Esta madurez se refleja en el enfoque que el estudiante otorga a sus análisis diarios, donde prioriza la comprensión de los sistemas globales actuales por encima de los intereses tradicionales de su grupo de edad. Al ser consultado sobre sus motivaciones, Matos explicó con claridad su visión del aprendizaje: «Me gusta mucho la economía y la geopolítica; me interesa mucho saber cómo funciona el mundo actualmente y aprender sobre los acontecimientos importantes que están ocurriendo ahora mismo».
Con el objetivo de ingresar a la Universidad de Harvard para cursar las carreras de leyes y economía, el joven larense proyecta su formación académica como una preparación necesaria para contribuir en el futuro al desarrollo de su país natal. Su trayectoria se suma a la de otros menores venezolanos que han destacado recientemente en competencias internacionales de geometría y ciencias, evidenciando una tendencia de rendimiento académico sobresaliente en el extranjero.
Video cortesía de Univision.
La Defensoría de la Niñez manifestó su inquietud por la circular N°14 emitida por el Servicio de Registro Civil e Identificación, la cual entrega instrucciones a las direcciones regionales sobre cómo registrar la nacionalidad de recién nacidos cuyos padres se encuentren en situación migratoria irregular.
Según el documento, estos niños podrían ser inscritos bajo la categoría de “hijo de extranjero transeúnte”, clasificación que, de acuerdo con la Defensoría, corresponde a personas nacidas en Chile cuyos padres están de paso, como turistas o sin intención de radicarse en el país. La entidad subrayó que esa definición no se ajusta a familias migrantes que llevan años viviendo en territorio nacional.
Mediante una declaración pública, el organismo calificó la medida como preocupante y señaló que constituye un retroceso en los avances impulsados por el Estado en materia de protección de derechos de niños, niñas y adolescentes en contextos de movilidad humana.
Asimismo, advirtió que este criterio podría generar casos de apatridia, afectando el acceso y ejercicio de derechos esenciales como la educación, la salud y la identidad.
La institución también cuestionó que la responsabilidad de solicitar revisiones o presentar oposiciones recaiga en las familias, sosteniendo que es deber del Estado resguardar de forma activa los derechos fundamentales de la niñez, sin importar la situación migratoria de sus padres.
“Es deber del Estado garantizar desde el inicio la protección efectiva del derecho a la nacionalidad, a la identidad y a la no discriminación”, enfatizaron.
Finalmente, la Defensoría recalcó que la aplicación de la circular debe revisarse conforme a la legislación vigente y a los estándares internacionales de derechos humanos, advirtiendo que los niños nacidos en Chile no pueden ver limitados sus derechos por interpretaciones administrativas que los expongan a mayor vulnerabilidad.
La Defensoría de la Niñez manifestó su inquietud por la circular N°14 emitida por el Servicio de Registro Civil e Identificación, la cual entrega instrucciones a las direcciones regionales sobre cómo registrar la nacionalidad de recién nacidos cuyos padres se encuentren en situación migratoria irregular.
Según el documento, estos niños podrían ser inscritos bajo la categoría de “hijo de extranjero transeúnte”, clasificación que, de acuerdo con la Defensoría, corresponde a personas nacidas en Chile cuyos padres están de paso, como turistas o sin intención de radicarse en el país. La entidad subrayó que esa definición no se ajusta a familias migrantes que llevan años viviendo en territorio nacional.
Mediante una declaración pública, el organismo calificó la medida como preocupante y señaló que constituye un retroceso en los avances impulsados por el Estado en materia de protección de derechos de niños, niñas y adolescentes en contextos de movilidad humana.
Asimismo, advirtió que este criterio podría generar casos de apatridia, afectando el acceso y ejercicio de derechos esenciales como la educación, la salud y la identidad.
La institución también cuestionó que la responsabilidad de solicitar revisiones o presentar oposiciones recaiga en las familias, sosteniendo que es deber del Estado resguardar de forma activa los derechos fundamentales de la niñez, sin importar la situación migratoria de sus padres.
“Es deber del Estado garantizar desde el inicio la protección efectiva del derecho a la nacionalidad, a la identidad y a la no discriminación”, enfatizaron.
Finalmente, la Defensoría recalcó que la aplicación de la circular debe revisarse conforme a la legislación vigente y a los estándares internacionales de derechos humanos, advirtiendo que los niños nacidos en Chile no pueden ver limitados sus derechos por interpretaciones administrativas que los expongan a mayor vulnerabilidad.
