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El costo de las malas conductas: cuando unos pocos dañan a todos

El reciente episodio en el Embalse El Yeso, donde un grupo de personas venezolanas realizaron una fiesta de revelación de sexo usando humo en un área protegida, desató una ola de cuestionamientos en redes sociales y en los medios. Un hecho que profundiza el debate sobre la convivencia de los migrantes en Chile y el peso de los estigmas que cargamos como comunidad.

Es innegable que el rechazo hacia los venezolanos ha estado influenciado. Bots en redes sociales y titulares amarillistas han encontrado en nuestra migración un blanco fácil para sembrar miedo y división. Sin embargo, ese rechazo también nace de conductas concretas, de grupos que parecieran no entender que sus tiempos de vivir en la anarquía y la inobservancia de las normas debieron quedarse atrás, en la Venezuela de la crisis y del desorden institucional.

El crimen organizado es, sin duda, el factor más dañino para nuestra imagen colectiva. Pero también hacen daño quienes, en lo cotidiano, muestran una resistencia a cumplir reglas básicas: quienes celebran fiestas en lugares prohibidos, quienes no respetan las normas de convivencia o incluso se enorgullecen de desafiar lo que llaman “formalidades”. Sin duda, esas conductas alimentan el prejuicio de que los venezolanos no respetamos la ley. Y ese estigma, injustamente, lo terminamos pagando todos.

En El Inmigrante creemos que migrar no es solo cambiar de territorio: es también aprender a vivir bajo nuevas reglas, respetar a la sociedad que nos recibe y comprender que la libertad no es hacer lo que queremos, sino comprometernos con un orden que nos garantiza derechos y protección.

Hoy, más que nunca, nuestra comunidad necesita asumir la responsabilidad de educar, orientar y marcar distancia con esas prácticas que nos perjudican a todos. Porque si queremos que se nos vea como lo que en su mayoría somos —personas trabajadoras, honestas y deseosas de aportar—, debemos demostrarlo también en los pequeños actos cotidianos.

Migrar es una oportunidad para empezar de nuevo. No la desperdiciemos reproduciendo aquello que nos hizo huir.

El Inmigrante.
@elinmigrante.cl

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